martes, 11 de noviembre de 2008

MOMENTO DE OPORTUNIDADES

Los expertos en crisis, los profetas del pasado, especialistas en analizar lo que ya ha sucedido y que no estaba previsto. En suma, los listos; dicen que en estos momentos hay un montón de oportunidades de hacerse rico.

Y es verdad, los chatarreros salen siempre reforzados tras las guerras, pero algunos no tenemos vocación. Los seres normales como usted y como yo no intuimos horizonte alguno. Incluso pensamos que la luz que vemos al fondo del túnel no es la salida, sino los focos de un tren que avanza hacia nosotros.

No vemos, al menos yo, soluciones que no rayen en lo patético. ¿Qué vender a los que no tienen dinero para pagarlo? ¿Qué podemos ofrecer a los que están tiesos? Es más, nadie quiere nuestra misma fuerza bruta de trabajadores en paro.

Negocio macabro se me ocurre edificar una torre para suicidas. Sería una construcción hueca, como una chimenea gigante, con escalera exterior en espiral. El desesperado se arrojará desde la boca al patio interior de cemento que contará con un sumidero central y unos chorros de agua para limpiar la sangre. Los operarios entraremos por una discreta puerta que comunicará la fachada de la chimenea con el patio para sacar los cadáveres destrozados.

¿Pero cuánto le cobraremos a cada suicida? La mayoría no tendrá ni para el bolígrafo de la nota de despedida. ¿Y la licencia para la torre? ¿A quién habría que “estimular” para obtenerla? ¿Y el terreno necesario? ¿Por dónde metemos a los coches fúnebres? ¿Y la Iglesia, no nos liaría un pollo?

Se me están quitando las ganas antes de empezar. Me da un cansancio.

No hay comentarios: